Dos menús — uno seco, uno húmedo.
El menú de Xant-Ha cambia dos veces al año. No es un truco de temporada — es lo que hay.
De noviembre a mayo, temporada seca: pescado fresco del lado Caribe, jitomate bien madurado, cítricos de las huertas al sur de Bacalar, desayunos más pesados.
De junio a octubre, temporada húmeda: empieza a aparecer el cacao y el chocolate, la calabaza y el maíz toman protagonismo, el pescado pasa a agua dulce, la cocina se inclina hacia los guisos lentos.
Casi todo lo que servimos viene de menos de una hora. La miel de una cooperativa cerca de Chetumal, las tortillas de un molino del pueblo, el chocolate de una operación familiar en la selva al sur.
El menú es corto a propósito.

