Menos cosas, menos decisiones, más tiempo.
Bacalar es caluroso casi todo el año, con lluvias entre junio y octubre. La ropa que funciona es ligera — lino, algodón, nada sintético. Un suéter ligero para las noches del muelle.
Traje de baño: dos. Uno siempre va a estar mojado. Toalla: te la damos. Sandalias: sí, y que se puedan meter al agua.
Repelente: mejor el que no huele mucho. Los mosquitos aparecen al atardecer, especialmente cerca de la selva.
Un libro. O dos. La señal funciona, pero después del primer día la miras menos.


